Una mala idea (25/sep/2014)

A inicios de los noventa, cuando todavía existía el viejo régimen, fue creciendo un movimiento a favor de transformar la capital del país en un estado, empezando por la elección de los gobernantes. En la reforma política de 1996 se logró buena parte de lo que se buscaba, mediante un estatus especial para el Distrito Federal (DF), que sin llegar a ser un estado, se convertía en una entidad mucho más democrática.

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